Los hermanos Maloof, actuales propietarios de los Sacramento Kings, rechazaron la oferta liderada por Chris Hansen para trasladar la franquicia a Seattle, debido a que los nuevos dueños del equipo no iban a darles todo el control que ellos querían sobre el mismo. De este modo, todavía hay esperanza para los seguidores de Sacramento de no perder a sus Kings.
Una vez se supo la decisión de los Maloof, el alcalde de Sacramento, el ex NBA Kevin Johnson, comenzó una campaña para intentar juntar a varias compañías y sus respectivos negocios y realizar una oferta por la franquicia. La cifra necesaria para mantener a los Kings en la capital californiana es de 500 millones de dólares.







